Partes del cuerpo humano que posiblemente no eches en falta

Para nadie es un secreto que la biología puede llegar a ser muy caprichosa, pues el cuerpo humano conforme al paso del tiempo ha venido evolucionando para adaptarse a los cambios ocurridos en su entorno.

Lo más probable es que dentro de unos miles o millones de años, se evidencien otros cambios en las sociedades futuras, ya que si algo se ha descubierto es que los cambios son la única constante de la vida en este u otros planetas.

Por ello un conjunto de expertos se ha dado a la tarea de investigar estos cambios, y concluyen que cada hueso, músculo y tejido fueron sumamente útiles para los primeros humanos, no siendo así para los humanos actuales.

Se trata de las partes del cuerpo que tienen poca o nula utilidad, y por eso te invitamos a conocer la herencia de nuestros antepasados, y que debido a esos vestigios nuestra especie ha sobrevivido al paso del tiempo.

  1. Muelas del juicio

¿En cuántas ocasiones te has referido a lo doloroso del nacimiento de las muelas del juicio? Por curioso que parezca, las también denominadas muelas cordales sirvieron para que nuestros antepasados trituraran mejor los alimentos.

La dieta de los hombres antiguos estaba compuesta principalmente de carne, que posiblemente no estaba preparada de la misma forma en la que nuestras madres cocinan, siendo necesario contar con una muela extra para triturar los alimentos.

Actualmente gozas del privilegio de ir al dentista y pedir que se te extraigan las muelas cordales, pero su uso era antes tan imprescindible como el de los incisivos, caninos y demás molares.

  1. Músculos erectores del vello

A todos se nos pone la piel de gallina, pero posiblemente desconocías que nuestra piel dispone de fibras musculares que se contraen para que nuestros vellos se ericen, a causa de ruidos molestos o con la disminución de la temperatura.

Posiblemente un cerrajero ya se encuentre acostumbrado al ruido que hace un esmeril o un taladro, pero existimos quienes tenemos oídos más sensibles. Ahora bien, cuando hablamos de clima helado, no hay piel que se resista a los embates del frío.

Según diversos estudios, estas fibras musculares se contraen para ayudar a conservar el calor corporal de los animales peludos, sucediendo esto igualmente con nuestros antepasados de piel velluda. Estos músculos ahora nos sirven para saber que tenemos frio.

  1. Músculos de las orejas

En la película “Little Rascals” podemos ver como Alfalfa mueve sus orejitas cuando está feliz, o en los momentos que su novia le da un beso.

Esto se debe a la presencia de un grupo de músculos localizados detrás de nuestras orejas, que nuestros antepasados primates movían a manera de antenas satelitales.

Ahora solo podemos ver que el movimiento de las orejas es útil solamente para el resto de los mamíferos, mientras que a nosotros nos queda conformarnos moverlas a voluntad con propósitos recreativos.