Luego de que hace unas semanas dos regiones españolas prohibieron fumar en público para detener la propagación del coronavirus, este lunes 17 de agosto, Andalucía se sumó a las medidas de Galicia y las Islas Canarias.

En Galicia, los fumadores tienen prohibido quitarse las mascarillas obligatorias para fumar en público si no es posible mantener una distancia de dos metros, ya que se cree que los fumadores infectados podrían soplar gotitas portadoras del virus mientras exhalan el humo.

El gobierno regional de las Islas Canarias de España también prohibió fumar al aire libre, junto con el uso obligatorio de máscaras faciales en todos los espacios públicos.

Las nuevas reglas llegan cuando España lidia con un aumento en los casos de COVID-19 desde el 21 de junio, cuando puso fin a sus medidas de bloqueo, una de las más estrictas del mundo.

España, con una población de 47 millones, lidera Europa Occidental con más de 337.000 casos, en comparación con casi 252.000 casos de los 60 millones de habitantes de Italia, que fue el primer país europeo en ser sacudido por el virus.

Si bien la prohibición de fumar fue aplaudida por muchos expertos médicos, algunos cuestionaron su efectividad.

Fernando García, epidemiólogo del Instituto de Salud Carlos III, dijo a la AFP que la medida era «un poco desproporcionada» ante la falta de evidencias de que «el humo del tabaco pueda transmitir la enfermedad».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que los consumidores de tabaco podrían aumentar la posibilidad de transmisión de la enfermedad, ya que implica el contacto de los dedos con los labios.

Las medidas tomadas en Andalucía

Málaga registró un alza en los casos, durante las últimas semanas, con un poco más de 5.000 contagios.

Debido a esto, la Junta decidió tomar la medida de prohibición de fumar en sitios públicos, no sólo cigarrillos, también pipas de agua, cigarrillos electrónicos o vape.   Cualquier método que haga que el usuario expulse humo.

Estas medidas están dedicadas en su mayoría a los negocios nocturnos, hoteles, restaurantes, eventos multitudinarios y centros sociosanitarios. Además, se establecen pautas para los trabajadores sociosanitarios que regresen de vacaciones así como el consumo de tabaco en la vía pública.

Los que no acaten estas medidas, así como los establecimientos que no las respeten o que permitan que sus clientes fumen cuando no existe el distanciamiento necesario, podrán recibir multas entre los 100 y los 3.000 euros.

Estas restricciones en sí provienen del Gobierno Nacional, pero se les dio la potestad a los gobiernos regionales de fijar las fechas en las cuales comenzarían a regir las restricciones.

Entre las 11 regulaciones que ya se están aplicando en Murcia, La Rioja, Galicia, Castilla y León, Las Canarias y Cantabria, se incluye el cierre de discos o nightclubs.

Los bares, hoteles y restaurantes estarán abiertos hasta la 1 am, pero no se permitirá la entrada de nuevos clientes después de las 12 m., y las mesas deberán mantener una distancia de 1.5 metros entre sí.

Finalmente, se informa que los encuentros sociales fuera del grupo de convivencia estable, sólo se permitirán para un grupo máximo de 10 personas.

Como dicen los cerrajeros, “es mejor prevenir que lamentar” y sería mucho mejor no fumar, no sólo por temor al contagio por el Covid-19, sino por razones de salud.